Ubicada en la orilla sur del Río Amarillo, Zhengzhou es la capital de la provincia de Henan y una de las ciudades con mayor crecimiento e importancia estratégica en el centro de China. Allí la planta Build Your Dreams (BYD), actualmente el fabricante de vehículos más grande del mundo, tiene su planta que posee una proyección de 130 kilómetros cuadrados y que ya desde la tierra y del cielo se la considera como la más grande que se construyó.

El proyecto total contempla 130 kilómetros divididos en ocho fases, mediciones por satélite de finales de 2025 estiman que el área ya desarrollada y operativa ronda los 22,5. Con esas precisiones, no es solo una fábrica, sino una "ciudad-fábrica" que incluye edificios residenciales, escuelas, estadios y su propia red de transporte interno compuesto por buses eléctricos para que los miles de empleados se desplacen por el predio. Se asemeja al tamaño de la Ciudad de Buenos Aires completa, que tiene alrededor de 203 kilómetros, y es superior a San Francisco y Barcelona.

La fuerza laboral que solventa y genera tamaña megaestructura es de 60.000 trabajadores, con planes de contratar 20.000 más en el primer trimestre de 2026. La “ciudad fábrica” cuenta con un circuito de pruebas único que incluye una duna de arena de 29 metros para probar el ascenso de sus SUV y una piscina de 70 metros para testear la capacidad de flotación del modelo de lujo Yangwang U8.  Fundada en 1995 en Shenzhen como una pequeña empresa de baterías para teléfonos (llegó a ser proveedora de Motorola y Nokia), su ADN tecnológico le ha permitido dominar toda la cadena de suministro de movilidad eléctrica.

Mientras la megafábrica china opera a pleno, BYD aceleró su llegada a América Latina. El mes pasado, el buque propio BYD Changzhou (de su flota de ocho barcos con capacidad total de 65.000 vehículos) arribó al puerto de Zárate, Buenos Aires, descargando cerca de 7000 vehículos electrificados e híbridos en solo 36 horas. 

Este récord marca el relanzamiento del plan argentino de la marca: mayor oferta de modelos (como el nuevo SUV híbrido enchufable ATTO 2 DM-i, con hasta 1.100 kilómetros de autonomía total, expansión de concesionarios, red de carga y logística propia para reducir tiempos y costos.

Un poco de historia

BYD nació como fabricante de baterías y luego amplió su negocio hacia vehículos eléctricos e híbridos. Esta trayectoria tecnológica le permite diferenciarse de otras marcas chinas en el país, que, en su mayoría, operan a través de distribuidores locales. “Ser la única empresa en Argentina basada en productos de nuevas energías hace que nuestra estrategia sea venir como casa matriz, con mayor responsabilidad sobre cada cliente. Tenemos una red de concesionarios seleccionados, donde no solo está el nombre de BYD, sino también el prestigio de la red. Sabemos que uno compra un auto para tenerlo mucho tiempo, por eso cuidamos al cliente en la venta y en la posventa”, Bernardo Fernández Paz, director de Ventas de BYD Argentina..

POR DENTRO. La visual de trabajo también impacta como el afuera.